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Oriana Carabone volvió a entrenar en campo pensando en Tokio

La lujanense es la mejor exponente en la disciplina arquería. En sus planes estaba competir en los Panamericanos de México para soñar con ocupar un lugar en los Juegos Olímpicos de Tokio. Sin embargo todo quedó en pausa. Pudo volver a entrenar a campo abierto.

Siempre existe un complemento para todo. Lo práctico se complementa con lo físico, y a la vez estos dos con lo psicológico. Por eso se hace difícil realizar una acción deportiva fuera de esos tres ejes principales. Así la pandemia de coronavirus llegó para entorpecer todo debido al confinamiento obligatorio.

Dentro de ese contexto, improvisando o con asesoramiento de profesores, los deportistas pudieron en sus casas potenciar la parte física, es decir mantener flexibilidad y musculación. Aunque se perdió el contacto directo y la simbiosis necesaria entre los propios participantes. Y si bien la arquería es una disciplina solitaria e individualista, los tiradores también se vieron perjudicados.

En el caso de la lujanense Oriana Carabone, que tras conseguir la medalla de bronce en el Sudamericano de Chile 2019 se aprestaba a participar del repechaje en México clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Japón, el virus significó un retroceso. Aunque gracias a un permiso de la Federación de Arquería y el Ministerio de Salud, pudo dejar atrás el confinamiento y volver a entrenar a campo abierto.

CON LOS CUIDADOS NECESARIOS

En muchos casos el ingenio de los deportistas estuvo a la orden del día para paliar la situación de tener que entrenar en lugares de dimensiones reducidas. Idear gimnasios en habitaciones y hasta improvisar pistas de atletismo en el fondo de la casa. En el caso de Oriana, si bien se llevó su arco y flechas, acostumbrada a disparos largos, debió conformarse con hacerlo a corta distancia. Sin embargo, hace un par de días consiguió el permiso correspondiente que le permitió regresar a entrenar al aire y libre.

“En primera instancia habían recibido el permiso de poder entrenar -protocolos de salud mediante- todos aquellos atletas que tenían su cupo asegurado para representar al país en los Juegos Olímpicos de Tokio que iban a realizarse este año y que fueron pospuestos para el próximo. Ante eso desde las distintas federaciones se pidió también si se podía extender la autorización para aquellos atletas que todavía debemos ir a buscar la clasificación para las Olimpiadas y como en arquería en marzo teníamos el Panamericano de México que se suspendió y era clasificatorio, la Secretaría de Deportes de la Nación nos extendió un permiso especial para que podamos regresar a entrenarnos en campo abierto”.

Al momento del inicio del aislamiento obligatorio, Oriana se entrenaba en la Villa San José del Colegio de los Hermanos Maristas, pero como ese lugar en estos momentos está destinado para pacientes leves en recuperación de Covid 19, debió buscar otro sitio. De esta manera, regresó al Campo de Deportes Instituto Nuestra Señora de Luján (Hermanas Vicentinas). “Presenté a Silvina Arrieta las cartas de la Federación y al estar entrenando sola y cumplir con todos los protocolos me autorizaron a entrenarme allí que es un  campo privado. Igual es un lugar que conozco mucho teniendo en cuenta que egresé de ese establecimiento educativo y que en mis comienzos en el año 2015 ya había entrenado en ese sitio”.

Según contó la tiradora de Arco y Campo del Club Flandria, fueron muchas las sensaciones que tuvo al sentir una vez más el viento en la cara y ver el blanco estático a lo lejos en el horizonte: “La verdad que volver a tirar a una distancia de 70 metros me generó muchas emociones, entre ellas miedo y ansiedad. Estuve más de cinco meses tirando a tres metros en mi pieza y nunca había estado tanto tiempo disparando a tan corta distancia. Si bien en ese lapso estuvimos entrenando bien y a distancia con mi entrenadora de la Selección Nacional, Fernanda Faisal, en los que mejoramos aspectos técnicos, el encierro no se aguantaba más. En ese tiempo también me ayudaron mucho los psicólogos deportivos, que hicieron hincapié a todo lo referente al encierro y el amoldarse a esa nueva rutina que fue todo un desafío. En lo personal tenía mi vida estructurada trabajando, estudiando, entrenando y en marzo de golpe todo eso se cortó”.

En principio, el Panamericano de México tendrá lugar en marzo 2021 y para ello se entrena Carabone teniendo en cuenta que hasta esa fecha es muy difícil que se realicen certámenes de cuerpos presentes. Ante eso prima la solidaridad entre los propios arqueros e instituciones que realizan certámenes virtuales con disparos verdaderos para intentar llevar un ritmo de competencia: “Primero fue la Federación Argentina de Arquería que organizó un certamen a distancia en los que estábamos separados en grupos y conectados por zoom. En lo personal participé del Grupo 8, en donde actué en la modalidad indoor. Después también organizamos un evento entre los propios arqueros para mantenernos activos y con premios donados por la gente como ropa y cosas de arquería. En lo inmediato tenemos uno bajo esa modalidad con sede en la provincia de  Misiones y eso está bueno porque como viene la mano este año no va a haber certámenes de interacción entre sí y la cabeza está puesta en el Panamericano de México recién en marzo próximo”.

Por último, y a la hora de los agradecimientos, Oriana no quiere dejar de mencionar a Peter Gym “ese gimnasio me prestó todos los materiales para poder cumplir con los entrenamientos en mi casa a pesar de la cuarentena y estoy eternamente agradecida al establecimiento y a sus profesores”, concluyó.

 

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