El objetivo de Las Leonas para el último partido de la segunda fase del Mundial de Bélgica y Países Bajos estaba claro. Con un lugar asegurado entre las cuatro mejores desde la fecha anterior, necesitaban un triunfo o un empate ante Bélgica para evitar un enfrentamiento en semifinales con Países Bajos, número uno del mundo, vigente tricampeón mundial y bicampeón olímpico. Argentina cumplió con el cometido. Sin desplegar su mejor hockey ni dominar como suelen hacerlo, se mostraron muy sólidas en defensa para resistir la presión de un rival también clasificado, pero obligado a ganar para no cruzarse con las neerlandesas. Con el empate 0-0, terminaron primeras en el grupo F y el jueves enfrentarán a Australia por un lugar en la final.

“Este era un partido superdifícil, pero uno de los más lindos. Queríamos ganar, atacar y hacer goles, pero sabíamos que lo más importante era cuidar nuestro arco y lo hicimos muy bien. El equipo entendió que iba a tener que hacer un gran esfuerzo defensivo y aguantar en los momentos clave”, resumió la arquera Cristina Cosentino, una de las figuras del encuentro. Además, señaló: “Siempre sufrimos. Bélgica nos desafió con su presión. Las chicas hicieron un muy buen trabajo, pusieron hasta el pecho, literalmente, en los córneres. Estoy muy contenta con la defensa que tenemos”.
De mitad de cancha hacia adelante, Argentina estuvo lejos de jugar un gran partido. Fue imprecisa con la posesión del balón, cometió errores poco frecuentes y en ocasiones intentó construir el juego por el centro sin aprovechar los laterales. Solo en algunos pasajes logró encontrar espacios para mover bien la pelota y desarrollar su juego colectivo.
Las ocasiones para anotar fueron escasas. En el primer cuarto dispusieron de dos córneres cortos que Agustina Gorzelany no pudo concretar, y en el cierre del primer tiempo, Sofía Cairó quedó casi sola en el área pero controló el balón incómodamente y no logró definir con dirección.
Por el contrario, cuando Bélgica recuperaba la posesión, presionaba en campo rival y dificultaba la salida argentina. A partir de la mitad del tercer cuarto, las europeas buscaron con decisión el triunfo, encerrando a Las Leonas en su propio campo. En el último período, las belgas tuvieron siete córneres cortos en cinco minutos y varias situaciones claras para marcar. Sin embargo, si no era Cosentino con sus reflejos, era Agostina Alonso, que desvió uno con la espalda, o Sofía Toccalino, que detuvo otro con el palo. Siempre había una camiseta albiceleste que evitaba el gol.
El cierre fue muy sufrido. A falta de tres minutos, Bélgica sacó a su arquera y jugó con once jugadoras de campo. Un minuto más tarde, Julieta Jankunas recibió una tarjeta verde, por lo que Argentina terminó el partido con nueve jugadoras de campo más la arquera. Cuando el tiempo se cumplía, las europeas reclamaron un video-árbitro por una supuesta infracción de Cosentino en un flick largo, con la esperanza de conseguir un córner más. La revisión descartó la falta y Las Leonas finalmente pudieron celebrar. Un empate que, aunque no fue victoria, podría tener un valor incalculable.
“Este era uno de los partidos que vinimos a jugar. Queríamos ganarle a Bélgica en Bélgica, con 10 mil personas en las tribunas. No pudimos ganar, pero nos llevamos un punto que es de oro para nosotras”, destacó Victoria Granatto. “Ellas son muy fuertes, duras y también muy grandes, muy largas. Cada vez que recibías, el radio de acción era muy amplio y nosotras medimos 1,7 metros la mayoría. Fue el partido que pensamos que iba a ser. En el primer tiempo pudimos haber abierto el marcador, pero después nos tocó sufrir, defendimos muy bien y nos llevamos el primer puesto, que para nosotros es un montón”, agregó la delantera platense. “Hoy todo es positivo. Siempre queremos ganar cuando nos ponemos esta camiseta, pero nos vamos sabiendo que hicimos lo que teníamos que hacer. Por eso estamos contentas”.
Con el objetivo cumplido, Las Leonas finalizaron primeras en el Grupo F con siete puntos, seguidas por Bélgica, con cinco. De este modo aseguraron la semifinal “menos complicada” posible, ya que no tendrán que cambiar de sede y enfrentarán al rival considerado menos peligroso.
Países Bajos, que se medirá con Bélgica en esa instancia, no solo es el mejor del mundo, sino también la “bestia negra” de Argentina. Este equipo ha dominado en los partidos decisivos: les ganó las semifinales del Mundial de La Haya 2014, los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Río 2016, la final de Tokio 2020, el duelo por el título en el Mundial de España y Países Bajos 2022, y las semifinales olímpicas de París 2024.
Por su parte, Australia, octavo en el ranking y medalla de bronce en el último Mundial, es un adversario de menor envergadura para Las Leonas, aunque ellas son conscientes de que no deben confiarse. “Nos toca otro partido difícil, muy importante. Y vamos con todo”, afirmó Granatto.
Las Leonas, subcampeonas en la edición 2022, buscan su tercer título mundial tras los obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010. Están a solo dos victorias de lograrlo.
Este lunes fue perfecto para el hockey
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